INSTITUTOS UNIVERSITARIOS

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Gracias a Dios Todopoderoso, a mi Madre Felipa García, a mi Familia y a estos Institutos por mi Formación Académica.

martes, 12 de enero de 2016

156 AÑOS DEL DECESO DE ZAMORA


Ezequiel Zamora quien nació en Cúa, Miranda, un 1 de febrero de 1817 y murió en San Carlos, Cojedes, un 10 de enero de 1860, hace 156 años. Sus restos reposan en el Panteón Nacional desde el 13 de noviembre de 1872. Fue un militar y político venezolano, siendo uno de los principales protagonistas de la Guerra Federal (1859-1863). Se dice que fue además un líder radical que propugnaba una extensa reforma agraria a favor de los campesinos.


Sin embargo, cuando “José Gregorio Monagas presiona al Congreso para que prontamente sancione una ley para poner punto final al régimen esclavista (el legislativo promulga la Ley de Abolición el 24 de marzo de 1854), el diligente Zamora acudió el 14 de junio, a menos de un mes de la promulgación de la ley abolicionista, a la Junta de Abolición de Ciudad Bolívar a fin de consignar la documentación y reclamar la indemnización que le correspondía en su condición de propietario de Juana, que fue su sierva y de 36 años; de Nieves, su sierva de buena salud de la misma edad “valorada según tarifa en 300 pesos”; y de Francisco María Castillo, manumiso de 7 años y de Candelario de 16, también manumiso, ambos sanos, por los que pedía 60 pesos por el primero y 150 por Candelario. 


Según el Diario de Avisos de la Junta, Zamora reclamó también los derechos que le correspondían sobre Bonifacio, de 15 años, Rafaela de 5, y Jacinto, mayor de 15, a quienes presenta, pero no le es admitida la petición al General del Pueblo Soberano “por carecer de las escrituras correspondientes”. Envía a su primo, José Manuel García, a Caracas para que “cobre los valores que le corresponden como propietario que fui de dos esclavas”. No queda duda de que el Valiente Ciudadano Ezequiel Zamora defendía su ideal de ¡Hombres Libres!, siempre y cuando le pagasen en pesos contantes y sonantes lo que valía su libertad”. Diario El Impulso, 22/06/2015.


Sus padres fueron Alejandro Zamora y Paula Correa, modestos tenderos pertenecientes al estrato de los "blancos de orilla" y descendientes de inmigrantes españoles originarios de las Islas Canarias. Durante los primeros años de su niñez recibe la rudimentaria instrucción que podía brindarle una zona rural todavía convulsionada por las luchas independentistas. Su deceso tuerce el rumbo positivo que tomaba el conflicto para los federalistas y produce la pérdida del más importante. Su vida se caracterizó por estar teñida del espíritu romántico de los personajes liberales de su tiempo. Se unió a la causa liberal en la época de Antonio Leocadio Guzmán, fundador del partido liberal y adversario del gobierno conservador dirigido por José Antonio Páez.



Durante las acciones preliminares para la toma de la plaza, el 10 de enero de 1860, recibe un balazo en la cabeza que le causó la muerte. La causa queda en el misterio. Algunos dicen que la bala salió de su propio campo obedeciendo órdenes de Falcón y Guzmán Blanco. Su inesperado deceso produjo la pérdida del que para muchos fue el más importante líder popular del siglo XIX, y creó uno de los lideres más llamativos de los denominados revolucionarios, pero cuando se confunde lo popular con lo populista ocurre algo extremadamente peligroso ya que: “El populismo ama tanto a los pobres que los multiplica”. Mariano Grondona, abogado, periodista, escritor, ensayista, sociólogo y profesor argentino.





Historia al Día




Publicado en el Yaracuy al Día el Martes 12 de Enero de 2016. Página 6.

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